Dos colores, tres tonos y un textil con mucho carácter
Dos colores dan mucho más de sí en el Vichy de lo que imaginas. Los tejedores cruzan franjas alternadas de hilos de algodón blancos y de color, creando cuadrados de color sólido, cuadrados blancos y un tono mixto más suave donde ambos se encuentran. Dos colores producen tres tonos, y el mismo motivo aparece también por el reverso. La profundidad está tejida en la propia tela, con los hilos individuales todavía visibles dentro de esa geometría limpia.
El tamaño de los cuadros cambia por completo el efecto. Los pequeños casi pueden leerse como textura, mientras los grandes hacen mucho más marcada la cuadrícula. El motivo ha pasado por la ropa y los interiores durante generaciones, pero su carácter gráfico nace de esas decisiones de hilo, color y proporción, mucho antes de que se corte para convertirse en algo.
Si unos cuadros pueden pasar de una cortina de cocina a un vestido de novia sin cambiar su geometría, ¿cuánto de lo que llamamos moderno está en la tela y cuánto en nuestra manera de mirarla?